La Justicia Federal de Salta dictó 60 días de prisión preventiva para el conductor de una camioneta que fue detenido con más de 57 kilos de cocaína ocultos en el tanque de combustible del vehículo durante un control de rutina realizado por efectivos de Gendarmería Nacional en la localidad de Joaquín V. González.

La medida fue dispuesta por el juez federal de Garantías N° 1, Julio Bavio, a pedido del fiscal general Carlos Martín Amad, quien imputó al acusado por el delito de transporte de estupefacientes.

El fuerte olor a combustible despertó las sospechas

El procedimiento se realizó el pasado 2 de julio, alrededor de las 5.30, sobre la Ruta Provincial N° 30, a la altura de Joaquín V. González, en el sur de la provincia.

Según expuso la auxiliar fiscal Rocío Mariscal, efectivos del Escuadrón 45 de Gendarmería Nacional detuvieron para un control una Volkswagen Amarok conducida por un hombre identificado con las iniciales M.J.L.

El conductor manifestó que había partido desde Santa Victoria Este, en el departamento Rivadavia, con destino al sur del país.

Mientras verificaban la documentación, los gendarmes detectaron un intenso olor a combustible. Aunque el conductor aseguró que trasladaba un bidón de nafta, los efectivos observaron que los tornillos del tanque presentaban signos de haber sido removidos recientemente, lo que incrementó las sospechas.

Hallaron 76 paquetes de cocaína en el tanque

Con autorización de la fiscalía, la camioneta fue trasladada a la base operativa de Gendarmería para una inspección más exhaustiva.

Al desmontar el tanque de combustible, los efectivos encontraron 76 paquetes ocultos en su interior que contenían un total de 57,719 kilogramos de cocaína, según confirmó el narcotest realizado sobre la sustancia secuestrada.

El cargamento quedó secuestrado como parte de la investigación que lleva adelante la Justicia Federal.

La investigación continúa

Durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público Fiscal sostuvo que las pruebas reunidas hasta el momento permitían acreditar, con el grado de probabilidad requerido para esta etapa, tanto la existencia del delito como la participación del acusado.

Además de solicitar la prisión preventiva, la fiscalía requirió la realización de peritajes sobre la droga secuestrada y los teléfonos celulares incautados, así como el levantamiento del secreto bancario del imputado para profundizar la investigación.

El pedido de prisión preventiva se fundamentó en la gravedad del hecho y en los riesgos de fuga y de entorpecimiento del proceso, además de la posibilidad de que existan otros involucrados en la maniobra.

Como la defensa no presentó objeciones, el juez hizo lugar a la solicitud y ordenó que el acusado permanezca detenido por 60 días, mientras avanzan las medidas de prueba.